Para que la comunicación sea efectiva el receptor-lector debe comprender el mensaje, hacerlo suyo. Los factores sociales, históricos, culturales, psicológicos y lingüísticos pertenecientes a la realidad concreta del emisor y el receptor sirven de filtro a la información. En resumen, el contexto y la experiencia vital del individuo le permiten interpretar la idea. Si hay ruido en el ambiente falla la comunicación.
¿A qué llamamos ruido?
A las perturbaciones experimentadas por el mensaje durante el proceso:
- la distorsión del sonido en una conversación telefónica o radial
- una interferencia en la señal de televisión
- la distracción del oyente
- la sordera del receptor
- la actitud de los interlocutores, etc.
¿Qué efecto causan estas interferencias?
1- Restan autoridad al texto: no se puede confiar en los argumentos de un autor que ha usado “relevar” por “revelar” o “haber” por “a ver” (ejemplos que lamentablemente son harto comunes).
2- Restan claridad al texto: las redundancias, los rodeos, los detalles innecesarios, las palabras rebuscadas van formando una hojarasca tras la cual es difícil percibir el mensaje.
Recientemente revisaba un original y anoté algunos fragmentos, sirven de ejemplo de todo aquello que no se debe hacer (propongo releer cada uno, interpretarlos y luego comparar sus conclusiones con los textos que resultaron del trabajo con el autor, al darle énfasis a las ideas más relevantes y eliminar la “hojarasca”):
Original: "El impacto dejado por la actividad constructiva que se manifiesta entre 1856 y 1868 resulta una expresión concreta del pensamiento ilustrado en la imagen de la ciudad".
Modificado: El pensamiento ilustrado se revela, en el período 1956-1968, a través de la nueva imagen arquitectónica de la ciudad.
Original: "[…] un grupo seguidor de las nuevas corrientes vanguardistas que había fomentado sus raíces en centros poblacionales directamente vinculados al mar a través de los puertos".
Modificado: […] un movimiento vanguardista enraizado en ciudades portuarias.
Original: “[…] dado el contrapunteo de sus opiniones y la aguda mirada y apreciación de ambos de los rasgos distintivos del movimiento, se destacan los juicios de A. y B.”3- Restan interés al texto: si la idea no aparece a simple vista, si se necesita un decodificador y un diccionario –que incluya además voces arcaicas y en desuso (como nos pasó a algunos editores hace un tiempo con el docto artículo de un colaborador) –, si… creo que en este punto ya el lector, aburrido, habrá cambiado de post.
Modificado: se distinguen A. y B. quienes, desde posiciones divergentes, hacen un agudo análisis de las peculiaridades del movimiento […].
Algunos consejos para evitar el ruido
- Usa un lenguaje claro, sencillo, asequible a todos.
- Elige la palabra justa según lo que deseas decir: usar el diccionario puede ser beneficioso.
- Evita la repetición de palabras, frases o conceptos que hacen del texto un panfleto monótono.
- Prescinde de las oraciones muy largas, llenas de explicaciones innecesarias: las frases cortas son ágiles.
- Obvia todo tipo de rodeo, ve al grano desde el principio.
- Corrige, corrige, corrige: la redacción nunca está terminada.