jueves, 10 de septiembre de 2009

Usos de G y J

Hace ya bastante tiempo, en un programa de televisión, fueron encuestados varios transeúntes acerca del significado de ósculo, heterosexual y árbol genealógico. Muchas de las respuestas engrosaron la lista de chistes del cubano por aquel entonces. Me viene aquel evento a la memoria porque en estos días se emitió un reportaje similar, más enfocado a la ortografía, con resultados que hacen reflexionar. Que alguien proclamara tener buena ortografía y al mismo tiempo asegurara que gaveta se escribe con j me parece una herejía.

Aunque en el caso anterior se trata de un gazapo mayúsculo, sí es cierto que las letras g y j pueden confundirse. La g tiene dos sonidos, uno suave como en “dignidad” o “gaveta” y otro que equivale al sonido de la j, como en “tragedia”. Lo usual es que en el primer caso no exista ninguna dificultad, la confusión tiene lugar cuando las dos letras representan el mismo sonido. Para no confundirnos existen un par de reglas básicas y, cuando estas no son aplicables, la práctica es de gran ayuda.

Hoy les presento una de las reglas más violadas y una palabra para recordar.

Primera regla: el grupo gen
"Cachorros labradores perfectos para exijentes". Cita original.
"Busco una chica sencilla no soy exijente [...]". Cita original.
"Busco ajencia publicitaria infantil en Gran Canarias para hacer [...]". Cita original.
Se escribe g en el grupo gen, en cualquier posición que se encuentre, como en: exigente, agencia, gente, indígenas, vigente, margen, origen…

Esta regla tiene pocas excepciones: comején, berenjena, ajeno, ajenjo, avejentar, jengibre. Tampoco se usa g en las formas verbales conjugadas en tercera persona del plural (ellos) a partir de infinitivos que llevan j: alojar-alojen, bajar-bajen, crujir-crujen, enojar-enojen, rebajar-rebajen, tejer-tejen.

Segunda regla: forajido, una palabra sin reglas
"El regreso del foragido". Cita original.

"Todo sobre el foragido". Cita original.

"[...] Y entre miradas de gente que me ve caminar, como cuán foragido viola la intimidad, cada vez me voy sintiendo un extraño, en mi propio sendero". Cita original.
Hay voces que no se ajustan a ninguna norma. ¿Qué hacer entonces? Leerlas, practicarlas, aprenderlas y en caso de dudas no escribir lo que nos “parece” apropiado sino, primero, consultar el diccionario.

La primera palabra a recordar es forajido. Nunca más usemos la g en lugar de la j.

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